Grandes tecnológicas destinan 650.000 millones de dólares en 2026 para liderar la inteligencia artificial
    Negocios y Empresas

    Grandes tecnológicas destinan 650.000 millones de dólares en 2026 para liderar la inteligencia artificial

    Paloma Firgaira
    2026-02-06
    5 min read
    Wall Street profundiza su caída mientras las tecnológicas y las criptomonedas retroceden Las grandes tecnológicas estadounidenses —Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft— planean invertir hasta 650.000 millones de dólares en 2026 en su carrera por liderar la inteligencia artificial. Este desembolso histórico se destinará a la construcción de nuevos centros de datos y a la adquisición de equipos esenciales, como chips de IA, infraestructura de red y generadores de respaldo. Según datos de Bloomberg, el gasto de capital previsto por estas compañías para este año marcaría un récord en la última década para cualquier empresa individual. La magnitud de estas inversiones solo encuentra paralelismos en la burbuja de las telecomunicaciones de los años 90 o en grandes proyectos de infraestructura como las redes ferroviarias del siglo XIX o las autopistas interestatales del siglo XX en Estados Unidos. El aumento estimado del 60% respecto al año anterior refleja la aceleración global en la construcción de centros de datos, instalaciones que requieren enormes cantidades de energía y recursos. Este auge ha generado tensiones en el suministro eléctrico, preocupaciones por el impacto en los precios y conflictos con comunidades locales por el uso de energía y agua. Además, el peso de estas inversiones por parte de un reducido grupo de gigantes tecnológicos podría distorsionar los indicadores económicos generales. Gil Luria, analista de DA Davidson, señala que estas empresas ven la computación de IA como un mercado donde “el ganador se lo lleva todo”, y ninguna está dispuesta a quedarse atrás. Meta anunció recientemente que su gasto de capital anual podría alcanzar los 135.000 millones de dólares, un salto del 87%. Microsoft, por su parte, reportó un incremento del 66% en su gasto de capital trimestral, con proyecciones de hasta 105.000 millones para el año fiscal. Alphabet sorprendió a los inversores al anunciar un plan de hasta 185.000 millones, mientras que Amazon superó esa cifra con una previsión de 200.000 millones para 2026, lo que provocó caídas en sus acciones tras el anuncio. En contraste, 21 de las mayores empresas industriales y de servicios de EE. UU., incluyendo fabricantes de automóviles, defensa, energía y distribución, sumarán en conjunto 180.000 millones de dólares en inversiones para 2026, según Bloomberg. Cada gigante tecnológico apuesta por estrategias distintas para rentabilizar estas inversiones, pero todas parten de la premisa de que herramientas como ChatGPT y otras IA generativas serán cada vez más relevantes en la vida cotidiana y laboral. Desarrollar estos modelos requiere miles de chips de alto coste y una infraestructura compleja, lo que explica el volumen de gasto. Estas inversiones están transformando a empresas que, hasta hace poco, tenían una presencia física limitada. Por ejemplo, Meta y Alphabet han pasado de priorizar oficinas y campus a destinar la mayor parte de su capital a infraestructuras tecnológicas. En 2023, Meta invirtió más en activos físicos que en investigación y desarrollo por primera vez en seis años, acumulando 176.000 millones de dólares en propiedades y equipos, cinco veces más que en 2019. Sin embargo, persisten dudas sobre la capacidad de todas estas empresas para ejecutar sus ambiciosos planes. La competencia por recursos como mano de obra especializada, materiales de construcción y chips de Nvidia ya genera cuellos de botella, según Luria. La sostenibilidad financiera de estas inversiones también está en cuestión. Aunque las tecnológicas cuentan con amplias reservas de efectivo, su disposición a invertirlas en la IA pone a prueba tanto sus balances como la paciencia de los inversores. Tomasz Tunguz, inversor en Theory Ventures, advierte que estos ciclos de inversión masiva no siempre terminan bien, aunque en el corto plazo actúan como potentes motores económicos. El creciente gasto de capital ha generado inquietud entre los inversores, que han comenzado a mostrar cautela pese a la solidez de los negocios principales de estas empresas. Steve Lucas, CEO de Boomi, apunta que la incertidumbre no radica en el potencial de la IA, sino en el ritmo y la viabilidad económica de su adopción. Fuente: businessinsider.es
    Paloma Firgaira

    Paloma Firgaira

    CEO

    Con más de 20 años de experiencia, Paloma es una ejecutiva flexible y ágil que sobresale implementando estrategias adaptadas a cada situación. Su MBA en Administración de Empresas y experiencia como Experta en IA y Automatización fortalecen su liderazgo y pensamiento estratégico. Su eficiencia en la planificación de tareas y rápida adaptación al cambio contribuyen positivamente a su trabajo. Con sólidas habilidades de liderazgo e interpersonales, tiene un historial comprobado en gestión financiera, planificación estratégica y desarrollo de equipos.